domingo, 12 de diciembre de 2021

VALENCIA CIUDAD AMURALLADA (II)

                             

LA MURALLA MUSULMANA I (الجدار الإسلامي)

 


En el año 711 el islam inicia la conquista de la península Ibérica a la vez su produce rápido desmoronamiento y la desaparición del Reino Visigodo de Toledo, de hecho en el 719 los musulmanes ya controlaban prácticamente toda la península, este rápido control sobre el territorio se consiguió a través de pactos y capitulaciones, con los distintos jefes tribales en cada zona.

Tal y como indicábamos y siguiendo los procedimientos del islam Tarik consiguió la capitulación de la ciudad de Valentia en el 714 por parte de los señores de la ciudad, sabemos que la ciudad estaba amurallada, gracias a la mención que se hace de las murallas de Valencia, es la del geógrafo y médico persa Al-Razi quien en el siglo X describe la ciudad con un recinto amurallado con cuatro puertas, esta afirmación nos confirma que la ciudad estuvo amurallada desde su refundación, tal y como afirmábamos en VALENCIA CIUDAD AMURALLADA (I), ya que la estructura de la muralla es la misma de la época romana, lo que nos indica que durante la época de dominio Visigodo, realizaron pocos cambios en las estructuras de la muralla defensiva de la ciudad.

Las tierras de la Comunidad Valenciana, estaban incluidas en lo que los historiadores del periodo denominan el Sarq Al-Andalus o Sarquia, cuyo significado es el oriente de Al-Andalus.

La Valentia musulmana se denominaba en este periodo con el nombre de Balansiya, hay otros textos que la denominan  Madinat al-Turab (Ciudad de la tierra), estos autores consideran que el término Balansiya se aplicaba en general cuando se referían al conjunto de la taifa musulmana, dejando la denominación Madinat para citar exclusivamente a la ciudad de Valencia, No obstante la denominación que aparece en el museo de historia de la Ciudad de Valencia es Balansiya y nosotros entendemos que es la denominación más correcta de la ciudad en época musulmana.

Durante la época de ocupación musulmana la muralla sufrió dos modificaciones, ambas de gran calado, la primera en el año 1060 y la segunda en el 1185.

La ocupación islámica de la península, es total y su poder es tal que Abderramán I en el 756 pone fin al Emirato independiente y con él nace el Califato de Córdoba, se trata de una época de gran esplendor tan político, como cultural y sobretodo militar, pero tras las revueltas de la I Fitna (852-912), el Califato de Córdoba queda muy debilitado y poco a poco se va desmembrando, hasta su total desaparición en el 1031, dando paso a los denominados Reinos de Taifas.

La Taifa de Balansiya nace en el 1010, es un momento convulso  como consecuencia del paulatino debilitamiento y desmembramiento del Califato de Córdoba, esto unido al empuje de los reinos cristianos del norte de la península y los ataque de los piratas bereberes del norte de África, pero a la vez se trata de un periodo de gran crecimiento económico y cultural, estos factores provocan un aumento de la riqueza de la ciudad, de su comercio, de su población, aspectos que provocan la necesidad de la ampliación de la zona amurallada, con el fin de proteger a los habitantes de la urbe, con la llegada al poder en el 1021 de Abd al-Aziz ibn Abi Amir, nieto del gran al-Mansur, de la dinastía de los Amiríes, entre 1021 y 1061 se acomete la construcción de una nueva muralla que de mayor protección y un mejor control del territorio.


Esta nueva muralla fue construida en tapial de hormigón con relleno de piedras de mediano tamaño y disponía torres de planta semicircular, hechas con mampostería regular muy sólidas, y macizas hasta el último piso, donde se abría una estancia abovedada para facilitar la defensa. Su anchura media era de 2,25 mts. Aproximadamente las torres se colocaban a una distancia entre una y otra de 26 metros.

Los elementos principales de la muralla musulmana valenciana eran: el foso, la barbacana y la muralla propiamente dicha. El foso se solía anegar con agua para que resultase más eficaz. La barbacana antecede a la muralla y es un muro normalmente almenado de menor altura y grosor, y cuya función es la evitar la labor de zapa, estrategia militar que consiste en la excavación de túneles bajo la muralla para tomar la ciudad. Por ello sus cimientos eran bastantes profundos. La muralla propiamente dicha se remataba con almenas y con torres cuadradas con perfil semicircular al exterior.

Abd al-Aziz vivió hasta el año 1061, y en su largo reinado, Valencia disfrutó el período de mayor esplendor musulmán. Entre algunas de sus realizaciones más importantes, está la construcción de las murallas que aquí tratamos, que según al Adzri, transformó nuestra ciudad en la plaza más fuerte de todo el Al-Andalus, ya que la solidez del recinto amurallado permitió a los moros valencianos resistir el duro asedio de que fueron objeto por parte del Cid y posteriormente a la conquista de la ciudad por Jaime I el conquistador, continuaron prestando servicio a la ciudad durante siglo y medio.


Este sería el trazado de la muralla si lo superponemos sobre el callejero actual, la muralla discurría hacia el este desde las torres de Serranos, por la calle del Conde de Trénor más a menos en paralelo al cauce del Rio Turia hasta la Plaza del Temple donde giraba hacia el sur, por la Plaza de los Patos y la Calle la Nave, donde giraba hacia el oeste hacía la Plaza del Collado, hasta la Plaza del Tossal, donde giraba hacia el norte por la calle Tenerías, hasta llegar nuevamente a las torres de Serranos.

 La muralla islámica de la ciudad disponía de seis puertas de acceso:

        1.       Bab Al-Qantara – del puente (Torres de Serranos)
2.       Bab Al-Warraq – de la Hoja (C/ Salvador/Pte. De la Trinidad)
3.       Bab Ibn-Sajar – del Real (Palacio del Temple)
4.       Bab Al-Xaria – de la Ley (Pl. S. Vicente Ferrer)
5.       Bab Al-Qaysariya – de la Alcaicería ó nueva (Junto al Pl. del Dr. Collado)
6.       Bab Al-Hanax – de la culebra (Pl. del Tossal)

 A partir del siglo XII el recinto amurallado se amplió hacia el Sur y hacia el Este incorporándose nuevos elementos defensivos como las torres de planta cuadrada construidas con tapial de tierra sobre cimientos de hormigón. A su vez, algunos puntos estratégicos se reforzaron para una mejor defensa como es el caso del Tossal, donde se construyó una puerta avanzada en recodo para una mejor defensa del acceso.

El tiempo que pasará el País Valencià bajo el control de los almohades será también muy corto, después de la derrota de las Navas de Tolosa el 1212 a manos de una coalición de distintos reinos cristianos de la península. Las luchas internas entre los gobernantes almohades, y la aristocracia local facilitarán la rápida conquista por parte de Jaume I (1238).

A continuación intentaremos superponer el trazado del recinto amurallado musulmán sobre un plano actual de la ciudad, con el fin de que nos sirva de guía, para que nos podamos hacer una idea de su magnitud.

Comenzando por las Torres de Serranos avanzaríamos en línea recta hasta la plaza del Tossal, recorriendo las calles Palomino, plaza del Ángel, plaza Navarros y calle Salinas para desembocar en el Tossal. Girando desde este punto hacia la calle Bolseria, plaza Horno de San Nicolás, plaza del Mercado pasando por encima del edificio de la Lonja y calle San Fernando para desembocar en la calle San Vicente aproximadamente a la altura de la Iglesia de San Martín.

Por la plaza de Mariano Benlliure y la calle Moratin en dirección a la calle de las Barcas para continuar por Pintor Sorolla y girar nuevamente hacia la calle Universidad pasando por la Universidad. Continuamos por la calle Comedias atravesando la calle de la Paz y la calle del Mar para desembocar en la plaza de San Vicente Ferrer (plaza de los Patos). Seguía en paralelo por la calle Trinquete de Caballeros y a la altura de la calle Aparisi Guijarro doblaba para entrar en la calle Maestres y plaza del Temple. Desde aquí y por el marginal del río vuelta a las Torres de Serranos, por las calles Pintor López y Conde Trenor.

 La nueva muralla islámica de la ciudad disponía de siete puertas de acceso:

 1.       Bab Al-Qantara – Puerta del puente (Puerta de Roteros o de Serranos)
Situada aproximadamente donde hoy dia se encuentran las Torres de Serranos. Era la entrada norte a la medina. Recibía ese nombre porque daba enfrente a un puente mandado construir por Abd al Aziz y que cruzaba el río Turia, el que los musulmanes llamaban "Wàli l'Abyad" y de donde deriva "Guadalaviar". Este puente era el único de piedra de la ciudad. La ubicación exacta de la puerta se sitúa en la plaza de los Fueros, unos metros más atrás de donde se encuentran las actuales Torres de SerranosBab Al-Qantara – del puente (Torres de Serranos).
2.       Bab Al-Warraq – Puerta de la Hoja (Puerta dels Catalans o de ka Trinitat)
También llamada puerta del Sol o de Poniente. Abierta en la actual calle del Salvador que iba a dar a un puente de madera que comunicaba con la actual zona de los jardines de Viveros y del monasterio de la Trinidad. Frente al actual Puente de la Trinidad.
3.       Bab Ibn-Sajar – Puerta de la Piedra (Puerta del Real o del Temple)
Situada en el lugar donde hoy se encuentra el Palacio del Temple. Según el cronista Al Udri estaba orientada hacia La Meca.
4.       Bab Al-Xaria – Puerta de la Ley (Puerta de la Xerea)
Puerta Este. Ubicada en la actual plaza de San Vicente Ferrer, todavía hoy da nombre al barrio de La Xerea.
5.       Bab Baytala – Casa de Dios o Casa de la oración (Puerta de la Boatella)
Entrada sur de la ciudad. Situada en el cruce de las actuales calle de Cerrajeros y la calle San Vicente Mártir (cercana a la Iglesia de San Martín). Por ella salían las caravanas en dirección a Denia, Játiva y Alzira.
6.       Bab Al-Qaysariya – Puerta de la Alcaicería (Puerta Nueva)
Puerta menor que servía de acceso al zoco o mercado, situado en el entorno de la actual calle de las Mantas y la calle Trench, (Plaza del Collado).
7.       Bab Al-Hanax – Puerta de la culebra (Puerta de la Morería)
Situada entre las actuales calle Salinas y calle Caballeros (muy cerca de la Pl.del Tossal). Era la entrada Oeste de la ciudad Bab Al-Hanax – de la Culebra (Pl. del Tossal).

 En la actualidad son muy pocos los restos que nos quedan de las puertas y del recinto amurallado, y los que quedan se encuentran en pésimas condiciones de conservación, pues a pesar de que en algunos la declaración de Monumento Artístico Nacional les podría haber inyectado algo de vida y esplendor, la realidad es que se encuentran en el más caótico y lamentable estado de conservación, tanto a nivel de monumento como en su entorno.


El primero de ellos, es un resto de muralla árabe que emerge en la calle de Salinas, entre los números 15 y 19. No está en absoluto protegido y por no tener, no tiene ningún rotulo que nos indique su pasado histórico, el cual se remonta al año 1000. Está construida de mampuesto, con un espesor que pasa los dos metros, su parte superior está maltrecha por el tiempo. Este resto de muralla pertenecía a la que provenía en línea recta desde las torres de Serranos haciendo una suave curva por la calle de Salinas -curva que aún se aprecia en el trazado de la calle y edificaciones- para cruzarse en este punto con la calle de Caballeros.

El segundo de los restos de la muralla es la denominada Torre del Ángel, (llamada así por formar parte esta torre, de una antigua posada ya desaparecida llamada con ese nombre), es otro de los pocos vestigios que quedan en pie de las murallas de la Valencia musulmana, y asoma entre los patios de las casas recayentes a esta calle. Es una torre de planta semicircular, hoy convertida en vivienda, que en origen formaría parte de la muralla levantada en el siglo XI, en época taifal. Fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1963. Junto a ella resta un trozo de lienzo de muralla en estado de abandono.


El tercer resto de las murallas musulmanas lo tenemos en otra torre, situada en la calle Mare Vella y que se encuentra parcialmente reformada. La misma se integra en el conjunto de los edificios de la ciudad.


En la calle Blanquerías número 2, en el interior de un edificio particular del año 1892, podemos encontrar un cuarto resto de las antiguas murallas musulmanas de Valencia. En su interior y perfectamente rehabilitadas y consolidadas encontramos un lienzo de la muralla que cercaba la ciudad frente al río. El lienzo está realizado en muro de tapial de hormigón blanquecino, además podemos apreciar el revoque o lucido exterior que disponía la muralla. Otro aliciente de estos restos es que todavía se conservan un grupo de almenas que remataba la parte superior de la muralla. También se puede encontrar una torre semicircular realizada en mampostería y maciza por su interior.


Adosado a este trozo de muralla podemos encontrar un grupo de cinco balsas circulares de un metro de diámetro, suelo de ladrillos o mortero y paredes realizadas en barro cocido. Como complemento podemos encontrar además una serie de conducciones o canalizaciones hidráulicas. Este conjunto se corresponde con las balsas que utilizaban "los blanquers" o tintoreros en época ya cristiana para el curtido y tintado de pieles. Las canalizaciones desaguaban a la acequia de Na Rovella que discurría por el valladar por delante de la muralla, y recogía las aguas manchadas de las balsas.

Muy cerca de este lugar, en la calle Roteros cruce con la calle Palomino, en un establecimiento dedicado a la actividad de Horno, encontramos un trozo de lienzo de la muralla, integrado en el establecimiento.

Otro resto de las murallas musulmanas son los que podemos encontrar en la Galería del Tossal. En ella podemos encontrar un trozo de lienzo de muralla de unos 20 metros de longitud y una torre de planta cuadrada construida en tapial de hormigón.